Hoy lunes día 22
de octubre iniciamos una nueva semana, y con ella una nueva clase de pedagogía.
Para empezar comenzamos hablando de la orientación y la tutoría. La tutoría
como parte de la función docente es responsabilidad de todo el profesorado de todas
las etapas y niveles educativos y tiene como finalidad contribuir a la
personalización e individualización de los procesos de enseñanza-aprendizaje y
las tareas de mediación entre el alumnado, profesorado y familia. Las
responsabilidades del profesorado con respecto a la tutoría se concretarán a
través del currículo. Estas funciones son:
- Desarrollar con
el alumnado programas relativos a la mediación y mejora de la convivencia, a
los hábitos y técnicas de estudio, a la toma de decisiones y al pensamiento
creativo y emprendedor.
- Facilitar el
intercambio y la coherencia del proceso educativo con las familias y establecer
una vía de participación activa de la comunidad educativa con la vida del
centro.
- Coordinar al
profesorado que interviene con un mismo grupo de alumnos.
- Durante el
curso se realizarán al menos tres reuniones con el conjunto de las familias y
una individual con cada una de ellas.
Otras funciones
más específicas son:
- Informar a su
grupo sobre la estructura, normativa y servicios del centro, potenciando su
participación en la organización de la vida escolar.
- Informar sobre
los aspectos más relevantes del curso (criterios de evaluación,
recuperaciones...)
- Coordinar al
equipo docente y las sesiones de evaluación de su grupo.
- Informar a los
alumnos de sus resultados académicos.
- Contribuir a la
creación y cohesión de grupo.
- Ser receptor de
la problemática general y personal de los alumnos de su grupo e intentar resolverla.
- Controlar la
asistencia de los alumnos de su grupo.
- Orientar y
asesorar en cuanto a la organización del estudio y técnicas de trabajo
individual.
- Informar a los
padres de la marcha académica de sus hijos, de su rendimiento y de sus
dificultades.
Debemos tener en
cuenta que las actuaciones del profesor se dirigen al alumnado, al profesorado
y a las familias. Por otra parte, es responsabilidad de Jefatura de Estudios
coordinar su trabajo y mantener las reuniones periódicas necesarias para el
buen funcionamiento de la acción tutorial. También debemos considerar que la
hora de tutoría no es una clase, sino un momento para tratar los asuntos
relevantes de la clase y dar la oportunidad a los estudiantes para interactuar
y conversar sobre sí mismos y el grupo. Esto no excluye el trabajo tutorial de
manera permanente en las diversas actividades de las áreas y talleres del
currículo.